Trataremos a continuación con los principales elementos de formato de un documento, como son los tipos de letra, la identación y alineado de texto, etc. Después, veremos también algunas curiosidades, como el uso del color o la inclusión del símbolo del euro.
En primer lugar, debe recordarse que LATEX es un sistema de composición de textos que pretende, entre otras cosas, evitar al usuario gran parte de las cuestiones estéticas de diseño del documento, haciendo que sólo tenga que especificar sus líneas maestras.
Por supuesto, LATEX incorpora además la posibilidad de personalizar y modificar el formato estándar que da al texto utilizando distintos comandos y macros, que veremos a continuación. Sin embargo, aunque pueden usarse en casos concretos, no es recomendable abusar de estas características, pues es probable que caigamos en defectos de diseño que repercutan en la generación de un documento poco agradable a la vista del lector, rompiendo con el aspecto cuidado y armonioso que LATEX proporciona.
\textrm{texto}
''.
\textsf{texto}
\texttt{texto}
La familia Roman, que es la que LATEX utiliza por defecto, no es necesario indicarla, pero puede hacerse para recuperar el tipo habitual dentro de un contexto donde esté activa otra familia. Por ejemplo, el código:
\texttt{Aquí está activa la familia
typewriter \textrm{pero puedo recuperar
la familia Roman}
si lo deseo}.
Produce la siguiente salida:
Aquí está activa la familia typewriterpero puedo recuperar la familia Roman
si lo deseo.
Como se puede observar, la inclusión de múltiples espacios y tabuladores es ignorada por LATEX, que los interpreta como un espacio simple.
Cada una de las familias de tipos de letra que proporciona LATEX por defecto tiene cuatro perfiles diferentes:
\textup{texto}
\textit{texto}
\textsl{texto}
\textsc{texto}
Como ya hemos comentado, los comandos pueden combinarse, anidándolos, de la forma en que se desee:
\textsf{Este tipo es sanserif
\textsl{inclinado}
y también \textsc{en versalita}
}.
Este tipo es sanserif inclinado y también EN VERSALITA.
Aunque, como vemos, LATEX ya se encarga de resaltar los elementos destacables de un documento aumentando el tamaño de letra y/o poniendo en negrilla cosas como títulos de capítulos y secciones, por ejemplo, puede ser necesario para nosotros poder aplicar esas modificaciones directamente.
Así, disponemos de dos grosores de letra:
\textmd{texto}
\textbf{texto}
Y de 10 variaciones de tamaño de letra:
{\Huge texto}
{\huge texto}
{\LARGE texto}
{\Large texto}
{\large texto}
{\normalsize texto}
{\small texto}
{\footnotesize texto}
{\scriptsize texto}
{\tiny texto}
Es importante notar que estas variaciones en el tamaño de la letra siempre serán
proporcionales al tamaño base que se haya indicado en las opciones del
comando documentclass.
En ocasiones, según la longitud del texto cuyas características queramos alterar, puede ser más recomendable utilizar un entorno en lugar de un comando. Para cada uno de los comandos que acabamos de ver, el entorno equivalente se construye de distintas maneras según la característica:
| Familia de tipo de letra | textZZ |
|
Entorno | ZZfamily |
| Perfil de tipo de letra | textYY |
|
Entorno | YYshape |
| Grosor de letra | textXX |
|
Entorno | XXseries |
En el caso de los tamaños de letra, los entornos tienen los mismos nombres. Veamos un ejemplo:
\begin{sffamily}
Este es un bloque de letra sanserif
\begin{Large}
con entorno de texto mayor en medio
\end{Large}
y también
\begin{slshape}
un entorno inclinado.
\end{slshape}
\end{sffamily}
Produce:
Este es un bloque de letra sanserif con entorno de texto mayor en medio y también un entorno inclinado.
\emph{texto}. Si el entorno en que utilizamos este
comando es de texto normal, el texto insertado aparecerá en
itálica, mientras que si el entorno es itálico, aparecerá recto.
Con el comando \underline{texto} se puede subrayar
una selección con este resultado.
Por último, habíamos comentado que LATEX ignora los espacios,
tabuladores e incluso líneas en blanco que podamos añadir de más por error.
Si en alguna circunstancia nos interesa que el texto que introducimos
aparezca tal y como lo tecleamos, es decir, respetando espacios, saltos
de línea y caracteres reservados, podemos utilizar el comando
\verb[?]texto[?], donde [?] es un carácter
de nuestra elección con el que indicamos el comienzo y el final de la
secuencia que ha de ser respetada por LATEX. El entorno equivalente
se denomina verbatim. En estos casos, LATEX emplea siempre
la familia typewriter.
Un salto de línea simple no producirá en LATEX el efecto esperado por un usuario acostumbrado a los procesadores WYSIWYG. Para conseguir un cambio de línea o de párrafo, es necesario usar alguna de las siguientes cadenas (totalmente equivalentes):
\newline \\ \par
Análogamente, para forzar a que se produzca un cambio de página, disponemos de los comandos:
\newpage \clearpage \cleardoublepage
La diferencia entre ellos radica en su comportamiento ante la presencia
de objetos ``flotantes'' (figuras, tablas, etc) que aún no hayan sido colocados
a la llegada del comando; \clearpage y \cleardoublepage
los ubicarán en páginas sin texto, siendo el segundo la versión que debe
usarse si se está creando un documento para el que se ha especificado
la opción twoside.
También se pueden insertar artificialmente espacios en horizontal, con el
comando \hspace{longitud}, o en vertical, con
\vspace{longitud} (o incluso con
\\[longitud]), aunque para variar la separación vertical
entre líneas quizás sea más útil redefinir la variable que contiene el valor de
dicha separación:
\renewcommand{\baselinestretch}{longitud}
Claro que si el tratamiento ha de aplicarse al documento entero (por ejemplo,
para escribir una carta a doble espacio), es más sencillo utilizar el paquete
setspace (\usepackage{setspace}), que nos provee de los
intuitivos comandos:
\singlespacing \onehalfspacing \doublespacing
Como podemos observar, sin ir más lejos, en el presente documento,
LATEX introduce por defecto un sangrado en la primera línea de
cada párrafo. Este es el comportamiento adecuado en la presentación
de la gran mayoría de documentos, pero si queremos evitarlo podemos
utilizar \noindent al principio del párrafo.
Éste es el efecto que se consigue.
En cuanto a la alineación del texto, también podemos ver que LATEX lo justifica a ambos lados por defecto, pero podemos:
Si en el preámbulo utilizamos la opción del paquete babel adecuada al idioma que emplearemos a la hora de redactar el documento (spanish, por ejemplo, si pensamos redactar en castellano), LATEX sabrá partir correctamente las palabras al final de una línea cuando sea necesario, siguiendo las normas generales de segmentación silábica del idioma correspondiente.
No obstante, en el caso de palabras que representen tecnicismos, extranjerismos o similares, el resultado puede no ser el apropiado o el que esperamos. En estos casos, hay dos maneras esenciales de actuar:
\- en dichos puntos de ruptura, por ejemplo, para la
palabra atributo, indicaríamos atri\-bu\-to.
\hyphenation{va-ria-ble,me-to-do}
Para cerrar este capítulo, comentaremos algunas cuestiones que pueden sernos de utilidad.
LATEX es anterior a la entrada en actividad del euro, e incluso a su propia concepción,
pero eso no impide que se haya desarrollado un paquete, denominado eurosym, cuya
inclusión nos permite utilizar el comando \euro para obtener este resultado: .
Para la inclusión de citas y versos en nuestros documentos, LATEX dispone de entornos especiales, quote y quotation, y verse. El efecto que producen es el que podemos observar:
El texto de una cita con quote se sangra por ambos lados un poco más que
el texto normal, de manera que se resalta en medio de éste, tal y como se
pretende.
El texto de una cita con quotation se sangra por ambos lados un poco más
que el texto normal, de manera que se resalta en medio de éste, pero además
respeta la identación.
Dices que tienes corazón y sólo
lo dices por que sientes sus latidos.
Eso no es corazón...; es una máquina
que al compás que se mueve hace ruido.
Para poner un poco de color en la vida de nuestros documentos LATEX está a nuestra
disposición el paquete color, que nos permitirá utilizar comandos como
\textcolor{nombrecolor}{texto} para colorearde distintas maneras nuestrotexto. Además de los nombrecolor por defecto (black, white,
red, green, blue, cyan, magenta y yellow), podemos
emplear el comando:
\definecolor{nuevonombrecolor}{modelo}{especificación}
donde modelo = [RGB, HSB, CMYK, Gray o Named] y especificación
depende del modelo.
Otros comandos pertenecientes a este paquete son:
\pagecolor{nombrecolor}, que cambia el color de fondo de las páginas.
\colorbox{nombrecolor}{objeto}, que crea una caja con el
fondo del color indicado y en su interior el objeto LATEX indicado:
así.
\fcolorbox{nombrecolor}{nombrecolor2}{objeto},
que crea una caja con color de fondo nombrecolor2 y un marco de color nombrecolor
y coloca en su interior el objeto indicado: así.
Juan José Iglesias González 2004-03-16